No se piden reseñas
El cliente queda satisfecho, se marcha y nadie le recuerda que puede dejar su opinión.
Después de una compra, una visita o un servicio, muchas empresas dejan pasar la oportunidad de pedir una reseña, volver a contactar con el cliente o recordarle que puede volver.
Automatizamos esas acciones para que el seguimiento ocurra en el momento adecuado, sin añadir trabajo manual al equipo.
Primera conversación gratuita y sin compromiso.

El cliente queda satisfecho, se marcha y nadie le recuerda que puede dejar su opinión.
Pasan meses sin ningún mensaje aunque el cliente podría volver a necesitar el servicio.
El equipo tiene que recordar cuándo escribir, a quién y con qué mensaje.
No hay diferencia entre quien acaba de comprar, quien lleva meses sin volver o quien ya es recurrente.
Si el seguimiento depende de la memoria de una persona, tarde o temprano deja de hacerse.
Automatizar la fidelización significa definir qué debe ocurrir después de una compra, cita o servicio y hacer que determinados pasos se ejecuten automáticamente cuando corresponda.
No se trata de enviar mensajes constantemente. Se trata de contactar cuando existe un motivo real.
Enviar automáticamente una petición de reseña después de una compra, visita, estancia o servicio cuando corresponda.
Contactar después del servicio para continuar el proceso y detectar si existe alguna incidencia o siguiente paso.
Contactar cuando se aproxima el momento en el que un cliente puede volver a necesitar el servicio.
Detectar clientes que llevan un tiempo sin volver y activar un seguimiento cuando tenga sentido.
Recoger una valoración sencilla para conocer mejor la experiencia del cliente.
Cuando una respuesta necesita intervención humana, generar un aviso para que una persona pueda continuar el proceso.
Las reseñas ayudan a futuros clientes a conocer la experiencia de otras personas, especialmente en negocios locales. El problema es que muchas empresas solo las solicitan de vez en cuando o cuando alguien se acuerda.
Podemos incorporar la solicitud de reseña dentro del proceso habitual para que no dependa de una tarea manual. La solicitud debe ser neutral, respetar las políticas de la plataforma y dejar siempre al cliente la decisión de publicar y qué escribir.
La automatización hace el trabajo repetitivo. El equipo sigue interviniendo donde realmente aporta valor.
Cómo haces actualmente el seguimiento de tus clientes.
Qué situaciones justifican un contacto y cuáles no.
Mensajes, tiempos, excepciones y puntos de intervención humana.
Las herramientas que ya utilizas cuando técnicamente es posible y merece la pena.
El proceso antes de ponerlo en funcionamiento.
La solución según las necesidades reales del negocio.
La automatización puede activarse desde una cita, una compra, un servicio terminado, una reserva u otro evento que ya forme parte del proceso de tu empresa.
Cuando técnicamente es posible, conectamos las herramientas actuales para evitar duplicar información o introducir los mismos datos varias veces.
Si atiendes muy pocos clientes o cada relación requiere un seguimiento completamente diferente, probablemente no necesites automatizar este proceso.
Cuéntanos cómo hacéis actualmente el seguimiento. Revisaremos qué partes merece la pena automatizar y cuáles deben seguir siendo personales.